“Por otro lado” es un conector que sirve para introducir otra perspectiva, añadir un aspecto diferente o contraponer una idea a la anterior. Sus alternativas más cercanas son “por otra parte”, “a su vez”, “en cambio”, “desde otra perspectiva” y “ahora bien”, pero no todas pueden intercambiarse sin modificar el sentido.
La mejor sustitución depende de la relación entre las ideas. Si simplemente añadimos información, necesitaremos una expresión; si queremos marcar contraste, otra. Esta diferencia permite evitar repeticiones sin llenar el texto de conectores que parecen sinónimos pero realmente no lo son.
Qué significa “por otro lado”
La expresión “por otro lado” permite presentar un segundo aspecto de un asunto.
Por ejemplo:
El teletrabajo reduce los desplazamientos. Por otro lado, puede dificultar la separación entre vida laboral y personal.
La segunda frase introduce otra perspectiva sobre el mismo tema.
También puede aparecer después de una estructura correlativa:
Por un lado, el piso es barato; por otro lado, necesita una reforma completa.
Aquí la oposición entre las dos ideas resulta todavía más evidente.
Según el contexto, “por otro lado” puede expresar:
- incorporación de otra consideración;
- cambio de perspectiva;
- contraste;
- presentación de una segunda posibilidad;
- división de un argumento en varias partes.
Sinónimos de “por otro lado”
Estas son las alternativas más útiles:
| Alternativa | Cuándo funciona mejor | Ejemplo |
| Por otra parte | Segunda perspectiva o argumento | Es barato. Por otra parte, está bien situado. |
| A su vez | Añadir información relacionada | La empresa crecerá. A su vez, contratará más personal. |
| En cambio | Contrastar dos elementos | Ana madruga. En cambio, Luis trabaja de noche. |
| Ahora bien | Introducir una reserva | La idea es buena. Ahora bien, resulta cara. |
| Desde otra perspectiva | Cambiar explícitamente el punto de vista | Desde otra perspectiva, la medida puede beneficiar al consumidor. |
| Asimismo | Añadir información, sin contraste | Reducirá costes. Asimismo, simplificará el proceso. |
| Además | Sumar una idea | Es rápido y, además, barato. |
| Por su parte | Presentar lo relativo a otro sujeto | La empresa aceptó; por su parte, los sindicatos pidieron cambios. |
| De otro modo | Introducir una alternativa de manera, no siempre equivalente | Podemos reducir gastos o, de otro modo, aumentar ingresos. |
| Por el contrario | Oposición fuerte | No disminuyó. Por el contrario, aumentó. |
La expresión “por otra parte” es normalmente el sustituto más próximo.
“Por otra parte”: el sinónimo más directo
En numerosos contextos, “por otra parte” puede sustituir a “por otro lado” sin alterar apenas la frase.
Original:
La vivienda es amplia. Por otro lado, necesita una reforma.
Alternativa:
La vivienda es amplia. Por otra parte, necesita una reforma.
Las dos construcciones presentan un segundo aspecto del mismo asunto.
También podemos escribir:
Por una parte, el trabajo está bien pagado; por otra parte, exige viajar constantemente.
Esta pareja resulta especialmente natural en textos argumentativos.
“En cambio”: cuando existe contraste
“En cambio” no sirve simplemente para añadir otro aspecto. Se utiliza cuando las ideas se contraponen.
Ejemplo:
Marta disfruta trabajando en equipo. En cambio, Carlos prefiere hacerlo solo.
Aquí comparamos dos personas con preferencias diferentes.
Podríamos utilizar “por otro lado”, pero “en cambio” expresa la oposición de manera más precisa.
Otro ejemplo:
El primer modelo consume poco. En cambio, el segundo ofrece mucha más potencia.
Si el objetivo principal es destacar una diferencia, “en cambio” suele funcionar mejor.
“A su vez”: para continuar una cadena de ideas
“A su vez” es útil cuando una segunda idea deriva de la primera o forma parte de una secuencia relacionada.
Por ejemplo:
La inversión permitirá aumentar la producción. A su vez, ese crecimiento exigirá contratar más trabajadores.
La relación no es de oposición.
La segunda consecuencia nace de la primera.
Por eso “a su vez” puede sustituir a “por otro lado” en algunos textos, pero no es un sinónimo universal.
“Ahora bien”: cuando queremos poner una condición o límite
“Ahora bien” introduce normalmente una reserva, precisión o dificultad.
Ejemplo:
El programa puede utilizarse gratuitamente. Ahora bien, algunas funciones avanzadas son de pago.
La primera idea sigue siendo cierta, pero la segunda la matiza.
Otro caso:
El viaje es perfectamente posible. Ahora bien, habrá que reservar con bastante antelación.
Aquí “por otro lado” sería posible, pero “ahora bien” comunica mejor que estamos introduciendo una condición relevante.
“Además” y “asimismo” no siempre son sinónimos
Estas dos expresiones sirven principalmente para sumar información.
Ejemplo:
El apartamento es luminoso. Además, tiene terraza.
No existe oposición.
En cambio:
El apartamento es luminoso. Por otro lado, está bastante lejos del centro.
La segunda información introduce una perspectiva distinta e incluso potencialmente negativa.
Sustituirla por:
El apartamento es luminoso. Además, está bastante lejos del centro.
es gramaticalmente posible, pero cambia ligeramente la relación entre las ideas.
Por eso “además” no debe utilizarse automáticamente para sustituir “por otro lado”.
“Por su parte”: cuando cambiamos de protagonista
“Por su parte” resulta especialmente útil cuando pasamos de hablar de una persona, empresa, institución o grupo a otro.
Ejemplo:
El Gobierno propuso modificar la normativa. Por su parte, las asociaciones solicitaron más tiempo para estudiarla.
La expresión organiza claramente quién hace cada cosa.
Otro ejemplo:
Marta preparará el informe. Por su parte, Diego se encargará de la presentación.
En estos casos resulta más preciso que “por otro lado”.
“Desde otra perspectiva”: para cambiar el enfoque
Cuando realmente queremos presentar el asunto desde otro punto de vista, podemos utilizar:
“desde otra perspectiva”
o:
“desde otro punto de vista”.
Por ejemplo:
La medida aumentará los costes de las empresas. Desde otra perspectiva, también puede mejorar las condiciones de los trabajadores.
Esta fórmula resulta especialmente útil en:
- ensayos;
- análisis;
- trabajos académicos;
- artículos argumentativos;
- comparaciones complejas.
Tiene un significado más explícito que “por otro lado”: anuncia claramente que cambiaremos el enfoque.
“Por el contrario”: solo cuando existe una oposición real
“Por el contrario” es una alternativa mucho más fuerte.
Ejemplo:
Los precios no bajaron. Por el contrario, volvieron a subir.
La segunda afirmación expresa lo contrario de la primera posibilidad.
No sería adecuado escribir:
El coche es cómodo. Por el contrario, consume bastante combustible.
La comodidad y el consumo no son ideas contrarias.
Aquí funciona mejor:
El coche es cómodo. Por otro lado, consume bastante combustible.
O:
El coche es cómodo. Ahora bien, consume bastante combustible.
Qué alternativa utilizar según lo que quieras expresar
La forma más sencilla de elegir es identificar primero la función de “por otro lado”.
Si quieres presentar otro aspecto
Utiliza:
por otra parte
El alquiler es económico. Por otra parte, la ubicación es excelente.
Si quieres contraponer dos cosas
Utiliza:
en cambio
El hermano mayor es muy tranquilo. En cambio, el pequeño es mucho más inquieto.
Si quieres añadir una consecuencia relacionada
Utiliza:
a su vez
Bajará el consumo. A su vez, disminuirán los costes.
Si quieres añadir información
Utiliza:
además o asimismo
El sistema es sencillo. Además, apenas requiere mantenimiento.
Si quieres introducir una condición
Utiliza:
ahora bien
Podemos terminar mañana. Ahora bien, necesitaremos más personal.
Si cambias de sujeto
Utiliza:
por su parte
Los compradores aceptaron. Por su parte, el vendedor pidió una garantía.
Si cambias de punto de vista
Utiliza:
desde otra perspectiva
La inversión resulta elevada. Desde otra perspectiva, puede generar importantes ahorros futuros.
Alternativas para textos formales
En trabajos académicos, informes o documentos profesionales suelen funcionar especialmente bien:
- por otra parte;
- asimismo;
- a su vez;
- ahora bien;
- desde otra perspectiva;
- por su parte;
- en cambio, cuando exista contraste.
Por ejemplo:
La propuesta permitiría reducir los costes operativos. Por otra parte, exigiría una inversión inicial considerable.
También:
La medida beneficiaría a los consumidores. Ahora bien, podría reducir los márgenes empresariales.
La elección depende del contenido, no del grado de formalidad por sí solo.
Alternativas más naturales para textos cotidianos
En un registro menos formal podemos utilizar construcciones más directas:
además, pero, también, en cambio, aun así.
Por ejemplo:
El restaurante está lejos. Pero se come muy bien.
En un texto más elaborado:
El restaurante se encuentra alejado del centro. Por otro lado, ofrece una cocina de gran calidad.
Las dos frases comunican ideas similares, pero tienen registros diferentes.
Cómo evitar repetir “por otro lado”
Consideremos este párrafo:
El curso es económico. Por otro lado, puede hacerse a distancia. Por otro lado, dura solo tres meses. Por otro lado, exige dedicar varias horas cada día.
La repetición perjudica el ritmo.
Una versión más natural sería:
El curso es económico y puede realizarse a distancia. Además, dura solo tres meses. Ahora bien, exige dedicar varias horas cada día.
La mejora no consiste en buscar tres sinónimos diferentes.
Consiste en reconocer que:
- «puede hacerse a distancia» añade una ventaja;
- «dura tres meses» añade otra;
- «exige varias horas» introduce una reserva.
Muchas veces el mejor sustituto de un conector es eliminarlo y unir las frases de otra manera.
¿“Por otro lado” y “por otra parte” significan exactamente lo mismo?
En muchos contextos funcionan prácticamente como equivalentes.
Por ejemplo:
El proyecto es interesante. Por otro lado, puede resultar caro.
El proyecto es interesante. Por otra parte, puede resultar caro.
Las dos son correctas.
“Por otra parte” tiene una tradición muy asentada en textos formales y argumentativos, mientras que “por otro lado” resulta completamente normal tanto en la escritura como en el habla.
No existe necesidad de evitar ninguna de ellas.
El problema aparece únicamente cuando se repiten continuamente.
¿Se puede empezar un párrafo con “por otro lado”?
Sí.
Resulta completamente correcto utilizarlo al inicio de una oración o de un párrafo cuando introduce un aspecto diferente del argumento anterior.
Por ejemplo:
El nuevo sistema permite procesar los pedidos más rápidamente.
Por otro lado, su implantación requiere formar previamente a toda la plantilla.
El cambio de párrafo incluso puede reforzar la función organizadora del conector.
Cómo se puntúa “por otro lado”
Cuando funciona como conector al inicio de una oración, normalmente se escribe seguido de coma:
Por otro lado, tendremos que reducir los gastos.
También puede aparecer dentro de la oración:
El sistema, por otro lado, presenta algunas limitaciones.
Si enlaza dos proposiciones después de punto y coma:
El producto resulta económico; por otro lado, su mantenimiento es sencillo.
La coma ayuda a separar el conector del resto del enunciado.
Ejemplos de sustituciones bien elegidas
| Frase con “por otro lado” | Alternativa más precisa |
| Es barato. Por otro lado, está bien equipado. | Es barato. Además, está bien equipado. |
| Ana quiere quedarse. Por otro lado, Luis quiere marcharse. | Ana quiere quedarse. En cambio, Luis quiere marcharse. |
| El plan es viable. Por otro lado, necesita financiación. | El plan es viable. Ahora bien, necesita financiación. |
| El Gobierno aceptó. Por otro lado, los sindicatos rechazaron la propuesta. | El Gobierno aceptó. Por su parte, los sindicatos rechazaron la propuesta. |
| La inversión aumentará la producción. Por otro lado, generará nuevos puestos. | La inversión aumentará la producción. A su vez, generará nuevos puestos. |
| Tiene algunos inconvenientes. Por otro lado, ofrece ventajas interesantes. | Tiene algunos inconvenientes. Por otra parte, ofrece ventajas interesantes. |
La tabla muestra que no existe una única sustitución ideal.
Una regla práctica para escoger bien
Antes de cambiar “por otro lado”, identifica qué estás haciendo:
¿Añades? → además, asimismo.
¿Contrastas? → en cambio.
¿Matizas? → ahora bien.
¿Presentas otro aspecto? → por otra parte.
¿Cambias de sujeto? → por su parte.
¿Introduces una consecuencia relacionada? → a su vez.
¿Cambias el enfoque? → desde otra perspectiva.
Esta clasificación resulta mucho más útil que memorizar una lista de supuestos sinónimos.
“Por otro lado” es un conector correcto, natural y muy versátil; no necesita eliminarse de un texto simplemente por aparecer alguna vez. Cuando se repite demasiado, “por otra parte” es su sustituto más directo, pero las mejores alternativas dependen de la relación entre las ideas. Elegir entre además, en cambio, ahora bien, a su vez o por su parte no solo evita repeticiones: hace que el texto diga con mayor precisión cómo se relaciona cada argumento con el anterior.