Las propiedades de la materia son las características que permiten describir, medir y diferenciar los materiales y las sustancias. La masa y el volumen indican cuánta materia tenemos o cuánto espacio ocupa, mientras que la densidad, la solubilidad, la conductividad o la reactividad permiten distinguir unas sustancias de otras.
Todas las formas de materia presentan propiedades, desde una gota de agua hasta una pieza de hierro o el aire de una habitación. Algunas pueden observarse sin transformar la sustancia y otras solo se manifiestan cuando se produce una reacción química.
Qué es la materia
En el nivel básico de física y química, se denomina materia a aquello que posee masa y ocupa un espacio.
Son materia:
- Una piedra.
- El agua.
- El aire.
- Una mesa.
- El cuerpo humano.
- Un gas encerrado en una botella.
El aire puede resultar menos evidente porque no podemos verlo directamente, pero posee masa, ocupa volumen y ejerce presión.
La luz, en cambio, transporta energía pero no se clasifica como materia en el sentido habitual utilizado en química.
Qué son las propiedades de la materia
Una propiedad es una característica que puede utilizarse para describir el comportamiento o el estado de un material.
Por ejemplo, una pieza de cobre puede presentar:
- Determinada masa.
- Un volumen concreto.
- Alta conductividad eléctrica.
- Una densidad característica.
- Un color determinado.
- Capacidad para reaccionar químicamente bajo ciertas condiciones.
No todas estas características pertenecen a la misma categoría.
Por eso las propiedades pueden clasificarse desde distintos puntos de vista.
Cómo se clasifican las propiedades de la materia
En los niveles educativos básicos se utilizan principalmente tres clasificaciones complementarias.
| Clasificación | Tipos | Ejemplos |
| Según permitan diferenciar sustancias | Generales y específicas | Masa, volumen, densidad |
| Según cambie o no la composición | Físicas y químicas | Densidad, combustibilidad |
| Según dependan de la cantidad | Intensivas y extensivas | Temperatura, masa |
Estas clasificaciones no son excluyentes.
Una misma propiedad puede pertenecer simultáneamente a diferentes categorías.
La densidad, por ejemplo, es:
específica + física + intensiva
La masa es:
general + física + extensiva
Comprender este cruce evita memorizar listas aparentemente contradictorias.
Propiedades generales de la materia
Las propiedades generales son características comunes a la materia y, por sí solas, no permiten identificar qué sustancia tenemos.
Entre las más importantes se encuentran:
- Masa.
- Volumen.
- Inercia.
- Divisibilidad.
En determinados temarios también aparecen conceptos como impenetrabilidad.
Masa
La masa indica la cantidad de materia de un cuerpo y está relacionada con su inercia.
En el Sistema Internacional se expresa en:
kilogramos (kg)
También se utilizan:
- Gramos (g).
- Miligramos (mg).
- Toneladas (t).
Un bloque de hierro puede tener una masa de 2 kg y una botella de agua una masa de 500 g.
Conocer únicamente la masa no permite identificar el material porque sustancias completamente distintas pueden tener la misma masa.
Masa y peso no son lo mismo
Esta distinción resulta fundamental.
La masa es una propiedad del cuerpo.
El peso es la fuerza gravitatoria que actúa sobre ese cuerpo.
Puede expresarse aproximadamente mediante:
P = m · g
donde:
- P es el peso.
- m es la masa.
- g es la aceleración de la gravedad.
Una persona mantiene prácticamente la misma masa en la Tierra y en la Luna, pero su peso cambia porque cambia la gravedad.
Volumen
El volumen es el espacio ocupado por un cuerpo o una determinada cantidad de sustancia.
En el Sistema Internacional se expresa en:
metros cúbicos (m³)
En situaciones cotidianas también son habituales:
- Litros (L).
- Mililitros (mL).
- Centímetros cúbicos (cm³).
Existe una equivalencia especialmente útil:
1 mL = 1 cm³
El volumen tampoco identifica por sí solo una sustancia.
Un litro de agua y un litro de aceite tienen el mismo volumen, pero no la misma masa ni la misma densidad.
Inercia
La inercia es la tendencia de un cuerpo a mantener su estado de reposo o de movimiento rectilíneo uniforme mientras no actúe sobre él una fuerza neta que cambie ese estado.
Está directamente relacionada con la masa.
Cuanto mayor es la masa de un objeto, mayor resistencia presenta a cambiar su movimiento.
Por eso resulta mucho más difícil acelerar un camión que una bicicleta cuando inicialmente se encuentran en condiciones comparables.
Divisibilidad
La materia puede dividirse en partes progresivamente menores.
Una pieza de metal puede cortarse.
Una gota de agua puede dividirse en gotas más pequeñas.
A escala microscópica, las sustancias están formadas por átomos, moléculas o iones, dependiendo del material.
Al llegar a determinados niveles, dividir una sustancia puede hacer que deje de conservar sus propiedades químicas originales.
Impenetrabilidad
En la clasificación escolar tradicional se utiliza el término impenetrabilidad para indicar que dos cuerpos macroscópicos no pueden ocupar simultáneamente exactamente el mismo espacio en las mismas condiciones.
Al introducir una piedra en un recipiente lleno de agua, por ejemplo, la piedra desplaza parte del agua.
La descripción microscópica de la materia es más compleja, pero esta idea resulta útil para comprender su comportamiento a escala cotidiana.
Propiedades específicas de la materia
Las propiedades específicas ayudan a caracterizar y diferenciar unas sustancias de otras.
Entre ellas encontramos:
- Densidad.
- Temperatura de fusión.
- Temperatura de ebullición.
- Solubilidad.
- Conductividad.
- Viscosidad.
- Dureza.
- Elasticidad.
- Propiedades magnéticas.
A diferencia de masa o volumen, muchas de estas características pueden servir para identificar o comparar materiales.
Densidad
La densidad relaciona la masa de una sustancia con el volumen que ocupa.
Su fórmula es:
ρ = m / V
donde:
- ρ es la densidad.
- m es la masa.
- V es el volumen.
En el Sistema Internacional se expresa normalmente en:
kg/m³
También es frecuente utilizar:
g/cm³
Ejemplo de cálculo de densidad
Una pieza de material tiene:
m = 540 g
y:
V = 200 cm³
Aplicamos:
ρ = 540 / 200
Resultado:
ρ = 2,7 g/cm³
La densidad del material es 2,7 g/cm³.
Este valor aporta mucha más información sobre la sustancia que saber únicamente que pesa 540 gramos.
Densidad y masa tampoco son sinónimos
Imaginemos dos bloques de aluminio.
Uno es pequeño y otro mucho mayor.
El grande tiene más masa porque contiene más material.
Sin embargo, ambos pueden presentar prácticamente la misma densidad si están formados por el mismo material y se encuentran en las mismas condiciones.
La masa depende de cuánta materia tenemos.
La densidad caracteriza la relación entre esa masa y su volumen.
Punto de fusión
La temperatura de fusión indica cuándo una sustancia pasa de estado sólido a líquido bajo unas condiciones determinadas de presión.
El hielo, por ejemplo, funde aproximadamente a:
0 °C
a presión atmosférica normal.
Cada sustancia pura presenta un comportamiento característico.
La presión puede modificar las temperaturas de cambio de estado, por lo que conviene especificar las condiciones cuando se necesita gran precisión.
Punto de ebullición
La temperatura de ebullición corresponde a la condición en la que la presión de vapor del líquido iguala la presión exterior y puede producirse ebullición en todo el líquido.
Para el agua, el valor conocido de:
100 °C
corresponde aproximadamente a la presión atmosférica normal.
En una montaña, donde la presión atmosférica es menor, el agua puede hervir a una temperatura inferior.
Por eso el punto de ebullición no depende únicamente de qué sustancia tenemos.
Solubilidad
La solubilidad indica qué cantidad de una sustancia puede disolverse en otra bajo determinadas condiciones.
Por ejemplo, la sal se disuelve en agua.
El aceite común, en cambio, no se mezcla de la misma manera con ella.
La solubilidad depende de:
- Sustancia que se disuelve.
- Disolvente.
- Temperatura.
- Presión en determinados casos.
No es correcto hablar simplemente de una sustancia como “soluble” sin especificar en qué medio.
Conductividad eléctrica
La conductividad eléctrica representa la facilidad con la que un material permite el movimiento de cargas eléctricas.
Metales como:
- Cobre.
- Plata.
- Aluminio.
presentan alta conductividad.
Materiales como determinados plásticos o vidrios presentan una conductividad mucho menor bajo condiciones normales y se utilizan como aislantes eléctricos.
Esta propiedad explica por qué diferentes materiales se emplean en distintas partes de un cable.
Conductividad térmica
La conductividad térmica indica la facilidad con la que un material transmite energía térmica.
Los metales suelen ser buenos conductores térmicos.
Por eso una cuchara metálica introducida en un líquido caliente puede calentarse rápidamente.
Otros materiales conducen el calor mucho peor y se utilizan como aislantes.
La conductividad eléctrica y la térmica están relacionadas en algunos materiales, pero no son exactamente la misma propiedad.
Dureza
La dureza describe la resistencia de un material frente a determinadas deformaciones superficiales, como el rayado o la penetración, según el método de medida utilizado.
Un material duro no tiene por qué ser imposible de romper.
Esta diferencia resulta importante.
El vidrio puede presentar una dureza considerable frente al rayado y, al mismo tiempo, ser frágil ante determinados impactos.
Por tanto:
dureza ≠ resistencia a romperse
Viscosidad
La viscosidad representa la resistencia interna de un fluido a fluir o deformarse.
El agua presenta una viscosidad relativamente baja.
La miel es mucho más viscosa.
Si inclinamos dos recipientes iguales, la miel se desplaza más lentamente principalmente debido a esa mayor resistencia interna.
La viscosidad depende también de la temperatura.
En muchos líquidos, aumentar la temperatura reduce la viscosidad.
Elasticidad
La elasticidad es la capacidad de un material para recuperar su forma original después de que desaparezca la fuerza que lo deformaba, siempre que no se haya superado su límite elástico.
Un muelle constituye un ejemplo sencillo.
Lo comprimimos y, al dejar de aplicar la fuerza, recupera aproximadamente su longitud original.
Si la deformación es demasiado grande, puede quedar permanentemente deformado.
En ese caso se ha superado el comportamiento puramente elástico.
Propiedades magnéticas
Algunos materiales responden de manera especialmente intensa frente a campos magnéticos.
El hierro es uno de los ejemplos más conocidos.
Sin embargo, el magnetismo de los materiales presenta diferentes comportamientos y no puede reducirse simplemente a dos grupos de “magnéticos” y “no magnéticos”.
Para una clasificación básica basta con reconocer que la respuesta magnética constituye una propiedad física capaz de diferenciar materiales.
Propiedades físicas de la materia
Una propiedad física puede observarse o medirse sin transformar la sustancia en otra químicamente distinta.
Son propiedades físicas:
- Masa.
- Volumen.
- Densidad.
- Color.
- Estado físico.
- Temperatura de fusión.
- Temperatura de ebullición.
- Solubilidad.
- Conductividad.
- Dureza.
- Viscosidad.
Medir la densidad de una pieza de cobre no convierte el cobre en otra sustancia.
Lo mismo ocurre al medir su masa o conductividad.
Cambios físicos
Un cambio físico modifica determinadas características de la materia sin generar necesariamente una sustancia nueva.
Ejemplos:
Hielo → agua líquida
Agua líquida → vapor de agua
Aunque cambie el estado físico, seguimos teniendo H₂O.
También son cambios físicos:
- Cortar papel.
- Triturar hielo.
- Fundir cera.
- Disolver determinadas sustancias sin reacción química.
La composición química fundamental puede mantenerse.
Propiedades químicas de la materia
Las propiedades químicas describen la capacidad de una sustancia para experimentar transformaciones que producen otras sustancias.
No se determinan simplemente observando una muestra sin interacción.
Entre ellas se encuentran:
- Combustibilidad.
- Tendencia a oxidarse.
- Reactividad con otras sustancias.
- Comportamiento ácido o básico.
- Estabilidad química.
- Capacidad de sufrir determinadas reacciones.
Estas propiedades describen cómo puede transformarse químicamente la materia.
Combustibilidad
La combustibilidad es la capacidad de determinadas sustancias para participar en reacciones de combustión bajo las condiciones adecuadas.
La madera puede arder.
Al hacerlo, no experimenta únicamente un cambio de apariencia.
Se producen nuevas sustancias, entre ellas diferentes gases y residuos sólidos dependiendo de las condiciones de combustión.
Por ello, la combustibilidad es una propiedad química.
Oxidación
El hierro puede reaccionar con sustancias de su entorno y formar compuestos diferentes.
La capacidad para experimentar procesos de oxidación constituye una propiedad química.
Una pieza de hierro oxidada ya no presenta únicamente un cambio superficial equivalente a pintarla.
Se han formado nuevas sustancias.
Esto permite distinguir un cambio químico de muchas transformaciones físicas.
Reactividad
La reactividad química describe la tendencia de una sustancia a participar en determinadas reacciones.
Una sustancia puede reaccionar fácilmente con:
- Agua.
- Oxígeno.
- Ácidos.
- Bases.
- Otras sustancias.
No existe una única reactividad universal.
Un material puede ser muy reactivo frente a una sustancia y relativamente estable frente a otra.
Por eso siempre conviene especificar frente a qué agente y bajo qué condiciones se analiza.
Acidez y basicidad
Las sustancias pueden presentar diferentes comportamientos ácido-base.
En disoluciones acuosas suele utilizarse el pH como una medida relacionada con la acidez o basicidad de una disolución.
De forma simplificada:
- pH menor que 7: ácido.
- pH igual a 7: neutro en agua pura alrededor de 25 °C.
- pH mayor que 7: básico.
La química real del equilibrio ácido-base es más amplia, pero esta escala constituye una herramienta fundamental en laboratorio, industria y biología.
Propiedades físicas frente a propiedades químicas
| Propiedad | Tipo | Ejemplo |
| Masa | Física | 2 kg |
| Volumen | Física | 3 L |
| Densidad | Física | 2,7 g/cm³ |
| Punto de fusión | Física | Cambio sólido-líquido |
| Conductividad | Física | Cobre conductor |
| Viscosidad | Física | Miel más viscosa que agua |
| Combustibilidad | Química | Madera que puede arder |
| Oxidación | Química | Hierro que forma óxidos |
| Reactividad | Química | Reacción con un ácido |
| Comportamiento ácido-base | Química | Sustancias ácidas o básicas |
La clave está en comprobar si para manifestar la propiedad debe modificarse la composición química de la sustancia.
Propiedades intensivas
Las propiedades intensivas no dependen directamente de la cantidad de materia considerada.
Entre ellas se encuentran:
- Densidad.
- Temperatura.
- Punto de fusión.
- Punto de ebullición.
- Conductividad.
- Viscosidad.
Imaginemos un depósito lleno de agua y un vaso extraído de ese mismo depósito.
El vaso contiene menos masa y menos volumen.
Pero, bajo las mismas condiciones, ambos presentan aproximadamente la misma densidad.
Por eso la densidad es intensiva.
Propiedades extensivas
Las propiedades extensivas dependen de la cantidad de materia.
Dos ejemplos fundamentales son:
- Masa.
- Volumen.
Si juntamos dos litros de agua en condiciones sencillas, tendremos aproximadamente el doble de volumen que con un litro.
También tendremos aproximadamente el doble de masa.
Estas magnitudes cambian al modificar la cantidad de materia presente.
Intensivas y extensivas comparadas
| Propiedad | ¿Depende de la cantidad? | Tipo |
| Masa | Sí | Extensiva |
| Volumen | Sí | Extensiva |
| Densidad | No directamente | Intensiva |
| Temperatura | No | Intensiva |
| Punto de fusión | No | Intensiva |
| Viscosidad | No directamente | Intensiva |
| Conductividad | No directamente | Intensiva |
Esta clasificación resulta especialmente útil en física, química y termodinámica.
Por qué existen distintas clasificaciones
Puede parecer extraño encontrar en un libro las categorías:
generales y específicas
y en otro:
intensivas y extensivas.
No se contradicen.
Cada clasificación responde a una pregunta diferente.
General o específica:
¿Sirve la propiedad para caracterizar la sustancia?
Intensiva o extensiva:
¿Depende de la cantidad de materia?
Física o química:
¿Puede determinarse sin transformar químicamente la sustancia?
Una misma propiedad puede responder simultáneamente a las tres preguntas.
Ejemplo con la densidad
Tomemos la densidad.
Es una propiedad:
Específica, porque ayuda a caracterizar materiales.
Intensiva, porque no depende directamente de la cantidad considerada.
Física, porque puede medirse sin convertir la sustancia en otra diferente.
Así:
densidad = específica + intensiva + física
Ejemplo con la masa
La masa es:
General, porque toda porción de materia tiene masa.
Extensiva, porque aumenta al aumentar la cantidad de materia.
Física, porque medirla no transforma químicamente la sustancia.
Por tanto:
masa = general + extensiva + física
Estados de la materia y sus propiedades
El estado físico también influye enormemente en el comportamiento de la materia.
En una clasificación elemental destacan:
- Sólido.
- Líquido.
- Gas.
También existen otros estados en condiciones determinadas, como el plasma.
Las características de sólidos, líquidos y gases permiten observar cómo cambian propiedades macroscópicas según la organización y el movimiento de sus partículas.
Propiedades de los sólidos
Los sólidos presentan normalmente:
- Forma definida.
- Volumen aproximadamente definido.
- Baja compresibilidad.
- Partículas fuertemente relacionadas dentro de una estructura.
Esto no significa que sean absolutamente rígidos.
Un sólido puede deformarse, vibrar, expandirse al calentarse o romperse.
Sus propiedades dependen del material y de las condiciones.
Propiedades de los líquidos
Los líquidos:
- Mantienen un volumen aproximadamente definido.
- No poseen forma propia.
- Adoptan la forma del recipiente.
- Pueden fluir.
- Son poco compresibles en condiciones habituales.
Una botella y un vaso pueden contener exactamente el mismo líquido con formas externas diferentes.
El volumen del líquido apenas cambia, pero su forma sí lo hace.
Propiedades de los gases
Los gases:
- No poseen forma fija.
- No poseen volumen fijo.
- Se expanden para ocupar el recipiente.
- Son mucho más compresibles que líquidos y sólidos.
- Presentan densidades generalmente mucho menores que los líquidos.
El aire encerrado en una jeringa puede comprimirse de forma apreciable.
El agua encerrada en esa misma jeringa prácticamente no se comprime mediante una presión manual normal.
Comparación entre sólido, líquido y gas
| Característica | Sólido | Líquido | Gas |
| Forma definida | Sí | No | No |
| Volumen definido | Aproximadamente sí | Aproximadamente sí | No |
| Fluye | No como un fluido | Sí | Sí |
| Compresibilidad | Muy baja | Muy baja | Alta |
| Ocupa todo el recipiente | No | No | Sí |
Estas propiedades ayudan a reconocer rápidamente el estado físico de un material.
Ejemplos de propiedades de materiales cotidianos
Agua
El agua líquida presenta:
- Densidad próxima a 1 g/cm³ bajo determinadas condiciones.
- Baja viscosidad en comparación con aceites comunes.
- Capacidad para disolver numerosas sustancias.
- Baja compresibilidad.
- Punto de congelación cercano a 0 °C a presión atmosférica normal.
Hierro
El hierro presenta:
- Alta densidad respecto a muchos materiales cotidianos.
- Conductividad eléctrica.
- Conductividad térmica.
- Determinado comportamiento magnético.
- Capacidad para oxidarse en determinadas condiciones.
Aquí aparecen simultáneamente propiedades físicas y químicas.
Cobre
El cobre destaca por:
- Elevada conductividad eléctrica.
- Buena conductividad térmica.
- Ductilidad.
- Maleabilidad.
- Densidad característica.
Estas propiedades explican buena parte de sus usos en cableado e instalaciones técnicas.
Aceite
Un aceite líquido puede presentar:
- Menor densidad que el agua en muchos casos.
- Mayor viscosidad.
- Baja miscibilidad con agua.
- Propiedades lubricantes.
No existe un único valor para “el aceite”, porque existen numerosos aceites con composiciones y propiedades diferentes.
Aire
El aire:
- Es materia.
- Tiene masa.
- Ocupa volumen.
- Puede comprimirse.
- Ejerce presión.
- Tiene densidad.
Su densidad cambia de forma significativa con la temperatura y la presión.
Propiedades cualitativas y cuantitativas
También podemos diferenciar entre propiedades que describimos y propiedades que medimos.
Las cualitativas pueden expresarse mediante características como:
- Color.
- Aspecto.
- Estado físico.
Las cuantitativas se expresan mediante un valor y una unidad:
- Masa: 5 kg.
- Volumen: 2 L.
- Temperatura: 25 °C.
- Densidad: 7,8 g/cm³.
En ciencia, las propiedades cuantitativas permiten realizar comparaciones mucho más precisas.
Cómo se miden las propiedades de la materia
Cada propiedad necesita un procedimiento o instrumento apropiado.
| Propiedad | Instrumento o método habitual |
| Masa | Balanza |
| Volumen de líquido | Probeta, pipeta o material volumétrico |
| Temperatura | Termómetro |
| Densidad | Masa y volumen, densímetro en ciertos casos |
| Conductividad eléctrica | Medidor de conductividad |
| Viscosidad | Viscosímetro |
| Dureza | Ensayos específicos según el material |
La medida solo tiene sentido si se acompaña de unidades y condiciones adecuadas.
Cómo calcular la densidad de un objeto irregular
Supongamos una piedra de:
150 g
No podemos calcular fácilmente su volumen mediante largo × ancho × alto porque su forma es irregular.
Podemos utilizar desplazamiento de agua.
Volumen inicial:
200 mL
Volumen después de introducir la piedra:
260 mL
Entonces:
V = 260 – 200
V = 60 mL
Como:
1 mL = 1 cm³
tenemos:
V = 60 cm³
La densidad será:
ρ = 150 / 60
ρ = 2,5 g/cm³
Propiedades características e identificación de sustancias
Una única propiedad no siempre basta para identificar una sustancia con certeza.
Dos materiales pueden tener colores parecidos.
También pueden presentar densidades relativamente próximas.
Para conseguir una identificación fiable suele resultar útil combinar diferentes propiedades:
- Densidad.
- Punto de fusión.
- Solubilidad.
- Conductividad.
- Composición química.
Cuantas más características independientes coincidan, mayor seguridad tendremos en la identificación.
Por qué las propiedades pueden cambiar
Las propiedades de una misma sustancia no siempre presentan exactamente el mismo valor.
Pueden variar con:
- Temperatura.
- Presión.
- Pureza.
- Composición.
- Estado físico.
Por ejemplo, la densidad del agua cambia ligeramente con la temperatura.
La viscosidad de un aceite también puede cambiar muchísimo cuando se calienta.
Por eso las tablas científicas suelen proporcionar propiedades para condiciones concretas.
Sustancia pura y mezcla
Una sustancia pura posee una composición química definida.
Puede tratarse de:
- Un elemento.
- Un compuesto.
Una mezcla contiene dos o más sustancias combinadas físicamente en proporciones que pueden variar.
Esta diferencia afecta a las propiedades.
El agua pura presenta unas características concretas.
El agua con una gran cantidad de sal disuelta puede tener:
- Mayor densidad.
- Diferente temperatura de congelación.
- Mayor conductividad eléctrica.
Modificar la composición modifica numerosas propiedades.
Ejemplo completo para clasificar propiedades
Consideremos estas características de una pieza de aluminio:
masa = 270 g
volumen = 100 cm³
densidad = 2,7 g/cm³
buena conductividad eléctrica
capacidad para reaccionar químicamente en determinadas condiciones
Podemos clasificarlas así:
| Propiedad | Clasificación |
| Masa | General, física y extensiva |
| Volumen | General, física y extensiva |
| Densidad | Específica, física e intensiva |
| Conductividad | Específica, física e intensiva |
| Reactividad | Específica y química |
Esta tabla muestra por qué las distintas clasificaciones deben entenderse conjuntamente.
Las propiedades más importantes que conviene recordar
Para una clasificación básica pueden organizarse de esta manera:
Propiedades generales:
Masa, volumen, inercia y divisibilidad.
Propiedades específicas físicas:
Densidad, solubilidad, dureza, viscosidad, conductividad, puntos de fusión y ebullición.
Propiedades químicas:
Combustibilidad, oxidación y reactividad.
Propiedades extensivas:
Masa y volumen.
Propiedades intensivas:
Densidad, temperatura, viscosidad y otras características independientes directamente de la cantidad.
La clave no está en aprender cinco listas distintas, sino en saber qué pregunta responde cada clasificación.
Las propiedades de la materia permiten pasar de observar un objeto a describirlo científicamente. Masa y volumen indican cuánto material tenemos; densidad, conductividad o punto de fusión ayudan a reconocerlo; y propiedades como combustibilidad u oxidación revelan cómo puede transformarse químicamente. Entender estas diferencias permite explicar por qué dos objetos que parecen similares pueden estar formados por materiales completamente distintos.